PLAGAS

TIPO DE ÁRBOLES A TRATAR Y PLAGAS

 Picudo Rojo de la palmera

Problema/Patógeno

El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) o curculiónido ferruginoso es un insecto que vive a costa de las palmeras. En nuestra zona muestra especial predilección por la palmera canaria y la datilera, aunque también se han constatado casos de infestación de palmeras whasingtonias. Este insecto vive y se alimenta en el interior de las bases de las hojas y en el interior del tronco, por lo que es difícil de detectar incluso mediante inspección visual exhaustiva.

Picudo rojo de la palmera En una palmera el picudo se puede encontrar bajo cuatro formas diferentes: huevo, larva, pupa (capullo) y adulto. Las hembras ponen los huevos escondidos en heridas presentes en el ejemplar y no selladas, o entre las bases de las hojas (en datileras preferentemente en hijuelos), resultando muy difíciles de ver debido a su tamaño, de 1 a 2 Mm. De los huevos eclosionan las larvas, de color blanco marfil a ocre sin patas, con forma de pera que pueden alcanzar los 5 cm. de largo y viven en el interior del tronco y en las bases de las palmas. Estas larvas cuando alcanzan su última fase fabrican un capullo de color marrón hecho con las fibras de la palmera, en el interior del cual se transforman en pupas, y, posteriormente, en escarabajos adultos. Los adultos son de color rojo con las alas rayadas en negro, la cabeza acaba en pico, su longitud oscila entre 2 a 5 cm. y se suelen encontrar detrás de las bases de las hojas.

En nuestro clima, el picudo necesita de tres a cuatro meses para completar el ciclo de huevo a adulto, por lo que se pueden esperar al menos tres generaciones anuales. Si se tiene en cuenta que la hembra puede poner entre 300 y 400 huevos, la capacidad reproductiva y por tanto de colonización de este insecto es enorme. Dentro de una palmera se producen varias generaciones de picudo rojo, por lo que en cualquier época del año se pueden encontrar en la misma todas las formas descritas del insecto.

Síntomas/Daños

Síntomas del picudo rojo En todos los casos los daños ocasionados por el ataque del picudo rojo conducen a la muerte de la palmera afectada, si no se realiza ningún tipo de tratamiento o control, dada la elevada población que la coloniza. Estos daños son producidos fundamentalmente a las larvas que se alojan en el interior de la palmera y se alimentan de los tejidos más tiernos, mientras que los adultos son los encargados de la multiplicación reproductiva y la colonización de nuevos ejemplares, pues tienen capacidad de mantener vuelos sostenidos de varios Km. (entre 4-5 Km.).


Síntomas del picudo rojo Una palmera puede estar infestada por el picudo rojo y no mostrar ningún síntoma que lo manifieste durante varios meses, por ello no se puede asegurar que las palmeras aparentemente sanas en zonas de presencia constatada del insecto no contengan a su vez la plaga. Esta circunstancia provoca que no se pueda tener constancia del grado de afectación que sufre una palmera en sus tejidos en el momento de acometer el tratamiento preventivo o curativo del ejemplar.

Si el ataque se produce por el ápice de la palmera ésta pierde la flecha de hojas jóvenes, que al tirar se desprenden con facilidad, y la palmera muere rápidamente. Éste último caso se da muy especialmente en la palmera canaria.

Posibles síntomas:

  • Sin síntomas.
  • Hojas externas caídas.
  • Hojas centrales con extremo retorcido.
  • Aspecto decaído de hojas más tiernas del cogollo central.
  • Trozos de hojas roídos en copa o hijuelos en forma de V.
  • Presencia de capullos, adultos o larvas del insecto.
  • Galerías o perforaciones en axilas y cortes de poda.
  • Aspecto aplomado general de la corona de hojas.

Tratamiento

El primer paso es realizar una vigilancia periódica en busca de palmeras con los síntomas descritos. En caso de encontrar una/s palmera/s dudosa/s se debe comunicar a sus técnicos para que se determinen si existe infestación, en cuyo caso se procederá a su destrucción.

En zonas de presencia constatada de la plaga se recomienda iniciar de inmediato los tratamientos sobre aquellas palmeras sin síntomas externos, pues existe un riesgo importante de estar afectadas internamente.

En base a años de investigación y experiencias de campo, el tratamiento recomendado por nosotros es el que ofrece mayores garantías de control del picudo rojo de la palmera.

Este tratamiento consiste en una combinación de pulverizaciones foliares, sobre cogollo y corona de hojas, con aplicaciones por inyección directa al tronco. Las aplicaciones foliares eliminan las formas del insecto alojadas en zonas externas y evitan la reinfestación, mientras que las aplicaciones por inyección eliminan las larvas alojadas en zonas internas.

Máquina ArboProf

  1. Aplicaciones foliares: Se recomienda utilizar un sistema de alta presión si la aplicación de realiza de abajo a arriba para un buen mojado de la palmera, si bien lo óptimo es realizar la aplicación desde arriba de la corona a modo de “ducha” empleando gota gruesa, sobre el cogollo y base de las hojas. El gasto aproximado será de 30-40 litros de caldo por palmera. Los tratamientos foliares se realizarán con una periodicidad comprendida entre 45-55 días. En estas aplicaciones foliares se debe ir alternando la materia activa (consultar materias activas autorizadas).
  2. Aplicaciones con inyecciones al tronco: Mediante maquina ArboProf.

El tratamiento anual por inyección consistiría en una aplicación de inyecciones cada 6 meses más o menos Marzo - Septiembre. El número de inyecciones en cada aplicación depende del contorno del tronco de la palmera y la altura.

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Procesionaria del pino

Problema/Patógeno

Orden: Lepidoptera. Familia: Thaumetopoeidae. Especie: Thaumetopoea pityocampa Schiff.

La Procesionaria del pino es la plaga más importante de los pinares mediterráneos, aunque también ataca a cedros y abetos. Debe su nombre de "Procesionaria" a que se desplaza en grupo de forma alineada, a modo de procesión.

La Procesionaria del pino es un lepidóptero típicamente mediterráneo y se distribuye por España, Portugal, Francia, Italia, zonas costeras de Grecia, Turquía, Siria, Líbano, Palestina, Israel, Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos, y en algunas zonas de Alemania, Suiza, Hungría y Bulgaria. En España puede localizarse por toda la Península y en Baleares.

Nido de procesonaria Ciclo biológico: Las mariposas hembras emergen del suelo al atardecer en los días de verano, hacen un corto vuelo y se fijan sobre las acículas de un pino próximo, donde "llaman" a los machos para aparearse. Finalizada la cópula, se realiza la puesta, normalmente la misma noche de la emergencia. La hembra de procesionaria va depositando sus huevos siguiendo un movimiento helicoidalde progresión desde la base hacia el extremo de la acícula. Los huevos quedan cubiertos por las grandes escamas del extremo de su abdomen.
A los 30-40 días nacen las orugas y comienzan enseguida a alimentarse en el ramillo que soporta la puesta.
Gusanos de procesonaria Posteriormente, se desplazan en busca de nuevos ramillos, en los que construyen nidos provisionales de seda de consistencia muy tenue. Transcurridos 8-12 días las orugas sufren la primera muda y pasan al segundo estadio. La segunda muda ocurre a los 12-18 días y es en este tercer estadio en el que aparecen los pelos urticantes y en el que suele prioducirse el emplazamiento definitivo de la colonia, es decir, la formación de los clásicos bolsones o nidos de invierno. La duración del tercer estadio es de unos 30 días. La del cuarto estadio, sin embargo, varía mucho con las condiciones climáticas de la zona: en zonas cálidas puede durar un mes; en las zonas frías, la procesionaria suele pasar todo el invierno en esta cuarta fase larvaria. Las orugas suelen mudar a quinto estadio pasado el periodo invernal. Durante esta fase se alimenta muy activamente, aunque una desfoliación total del pino puede ocurrir en estadios anteriores. Esta fase suele durar unos 30 días.
En los primeros días realmente primaverales, tras la salida del sol, las orugas abandonan los pinos en procesión para enterrarse bajo suelo. Cada oruga tejerá un capullo, en el que quedará encerrada hasta su transformación definitiva en mariposa.

Síntomas/Daños

Este lepidóptero es actualmente el más importante desfoliador de los pinares españoles. Las orugas pueden desfoliar no solamente el árbol en el que se establecen sus primeras colonias sino, a veces, otros próximos, a los que emigran en busca de alimento.

La Síntomas/Daños que produce Taumatopoea Pityocampa (procesionaria del pino) es perfectamente identificable por el secado de las acículas y por la formación de bolsones. Al comienzo del desarrollo larvario, las orugas sólo se alimentan de las partes tiernas, apareciendo los pinos salpicados de acículas semi-secas de color amarillento, con finos excrementos en una maraña de hilos de seda en la base de la acícula. Con el desarrollo de las larvas los daños se van haciendo más intensos, de forma que las acículas se secan completamente y caen. La defoliación se agrava conforme aumenta el tiempo necesario para la recuperación del árbol. Cuando la procesionaria está ya instalada, las fases del ataque son las siguientes: durante el primer o los dos primeros años la infestación sólo afecta a árboles aislados o a los márgenes de la masa. Posteriormente estos árboles quedan parcialmente desfoliados y empiezan a aparecer bolsones salpicados en el interior del pinar. Tras una o dos generaciones aumentan las defoliaciones y el número de bolsones en el interior y de ahí en adelante, si las condiciones climáticas son favorables la masa puede quedar totalmente desfoliada durante dos o tres años. No es habitual la muerte de los pies. Otro daño importante son las urticarias y alergias en personas y animales domésticos, las orugas están recubiertas por unos pelillos urticantes que se dispersan y flotan en el aire, produciendo irritación en piel, ojos y nariz. En animales domésticos, por ejemplo, animales curiosos como los cachorros de perro (los gatos son más cautos), son peligrosas las orugas de la Procesionaria del pino al chupar o tocar esta hilera en movimiento o a través de un nido que se haya caído, ya que contiene pelos urticantes. Síntomas: inflamación de labios, boca y cabeza en general. El animal intenta rascarse, babeando exageradamente. Consultar con el veterinario.

Tratamiento

El tratamiento por vía inyección directa al tronco puede localizar el producto donde el insecto localiza su proceso alimentario (acícula) facilitando el control de la plaga.

Este medio de aplicación es totalmente respetuoso desde el punto de vista medioambiental y podemos caracterizarlo como sigue: se recomienda su realización antes de que las larvas inicien la segunda muda (estadioL3) , periodo que debe corresponder a mediados de Octubre aunque en función de la climatología del área este estadio puede llegar hasta finales de Noviembre. El periodo de aplicación se podría ampliar hasta mediados de Enero.

Un único tratamiento consigue controlar entre un 90 – 95% de la población de la plaga, y el inicio de los efectos se manifiesta a partir de los 10 – 15 días tras la absorción de las inyecciones.

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Phytophthora

Problema/Patógeno

Patógeno: Phytophthora cinnamomi Rands.

Se trata de un Oomiceto patógeno de raices de especies leñosas. Considerado como el patógeno mas importante causante de podredumbres radicales en especies leñosas, con más de 1000 especies susceptibles. Tiene una distribución mundial, produciendo los daños más importantes en zonas tropicales y subtropicales, en el Mediterráneo y en regiones de clima templado suave. El género Phytophthora tiene carácter acuático y ésto implica que está ecologicamente favorecido por la presencia de agua en el suelo. Presenta un micelio cenocítico y diploide, constituido por hifas tubulares ramificadas, de 5 a 8 µm de diámetro.El micelio joven es hialino (casi transparente). Su reproducción es sexual, produciendo oosporas. Cuando no exista hospedante y las condiciones ambientales no sean las favorables, P. cinnamomi sobrevive en el suelo en forma de clamidosporas (esporas asexuales con pared engrosada).

Patología: Podredumbre radical.

Se produce la muerte masiva de las raíces absorbentes, con lo que se reduce la capacidad del árbol para absorber agua y nutrientes. El proceso de infección tiene lugar cuando hay agua libre en el suelo y su temperatura es relativamente alta (25º C). Las plantas jóvenes con una proporción alta de raíces absorbentes y en suelos encharcados y las raíces dañadas por estrés hídrico o heridas son especialmente susceptibles al ataque. Los síntomas aparecen bien a las pocas semanas después de la infección , si seguidamente se produce un periodo de sequía, o bien pueden pasar varios meses o años cuando las condiciones ambientales después de la infección son frescas y húmedas. En este último caso, las plantas infectadas actúan como fuente de inóculo. Los daños más graves producidos por este patógeno en especies forestales han tenido lugar en zonas secas, sobre todo después de una primavera lluviosa pasando a veranos y otoños secos y altas temperaturas. En estas condiciones, con el sistema radical infestando por P. cinnamomi, los árboles no son capaces de resistir el déficit hídrico y mueren.

Phytophthora

Síntomas/Daños

La sintomatología es muy inespecífica y poco útil para el diagnóstico. Es necesario el aislamiento e identificación del patógeno en laboratorio para un diagnostico fiable. Los diferentes síntomas observados pueden dar lugar a dos tipos de enfermedad:

  1. "Muerte súbita", caracterizada por un decaimiento rápido de la copa donde quedan por un tiempo las hojas secas, con una coloración que puede ir desde el amarillo pajizo a tonos atabacados.
  2. "Debilitamiento progresivo", caracterizado por una pérdida paulatina de follaje. Los primeros síntomas son un debilitamiento de la copa en su parte más alta y decoloración de las hojas a verde amarillento, marchites foliar, muerte regresiva de brotes y ramas; gradualmente se intensifica la caída de hojas, afectando finalmente a toda la copa; en algunas ramas permanecen algunos grupos de hojas y finalmente muere todo el árbol. No siempre se manifiesta la sintomatología en la totalidad de la copa, siendo bastante frecuente que existan una o varias ramas principales afectadas, quedando el resto aparentemente sanas. En la corteza de los troncos y ramas de los árboles afectados es muy frecuente la aparición de grietas, manchas y exudados o extravasaciones de savia en forma de manchas oscuras, así como coloraciones y necrosis de los tejidos vasculares. Frecuentemente aparecen brotaciones adventicias, cubriendo las ramas desde el suelo.

La mortalidad se produce en forma de focos que van aumentando progresivamente de tamaño como mancha de aceite y que van aumentando en número debido a los procesos de infestación que se derivan, bien de procesos naturales (emigración de las zoosporas por desplazamiento activo a través de la película de agua que rodea las partículas del suelo cuando éste está en estado de saturación) ó de procesos inducidos, por ejemplo, labores culturales inadecuadas (emigración de esporas por desplazamientos debidos a movilizaciones de suelos).

Tratamiento

El producto aplicado en la inyección es fosfonato potásico, forma tamponada del ácido fosfónico para evitar problemas de fitotoxicidad (no tóxico para plantas ni animales).

El anión fosfonato (H³ PO³) es el metabolito activo del fosetil-Al, y el efecto que produce es la interrupción del metabolismo del fósforo (produciendo fungistasis) y la posterior activación de las respuestas defensivas del huésped (síntesis de las fitoalexinas). El anión fosfonato es altamente inhibidor del crecimiento miceliar (el fosetil-Al no lo es) y su actividad in vitro 6-11 veces mayor que la del fosetil-Al.

La sustancia inyectada se introduce directamente en el xilema de los árboles afectados y los fosfonatos comenzarán a acumularse en las raíces absorbentes a los pocos días de la inyección. El movimiento y acumulación de fosfonatos en la planta dependen de la época de aplicación, de la fisiología y de la fenología de la planta, por lo que los tratamientos se recomiendan realizar durante la primavera y otoño, periodos en los que la temperatura y porcentaje de humedad de los suelos permiten la germinación de las esporas.Podemos caracterizar el tratamiento como sigue:

  1. El tratamiento se recomienda realizarlo en primavera o en otoño, aprovechando las épocas de actividad del hongo en la raiz. Siempre es conveniente hacerlo al comienza de la estación para asegurar la disposición del producto en los tejidos de la raíz en un momento en el que todavía el deterioro causado en las raicillas por el hongo no es muy acusado. Realizado el tratamiento en cualquiera de estas dos épocas, donde la actividad vascular del árbol es importante, se consigue que el producto fluya con rapidez hacia las hojas a través del xilema y posteriormente éstas vuelvan a recircular una proporción importante hacia las raíces, vía floema, así en pocos días conseguimos optimizar el tiempo de llegada del producto a la zona idónea para que comience a realizar su efecto curativo.
  2. Normalmente el tratamiento consta de 2 aplicaciones por árbol, una por año en dos años consecutivos, por ejemplo Primavera año 1 y Primavera año 2 u Otoño año 1 y Otoño año 2. No obstante podrían plantearse variaciones en función de la respuesta del individuo tratado.

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Pulgón

Problema/Patógeno

Los áfidos o pulgones constituyen un grupo muy extenso de insectos.

Orden: Hemiptera; Suborden: Homoptera (cicadelas, pulgones, moscas blancas y cochinillas); Familia: Aphidoidea; Géneros: Myzus, Gossypii, Fabae, Spiraecola, etc.

Están distribuidos principalmente por las zonas templadas, se han detectado unas 3.500 especies, de las cuales 500 son plagas de los cultivos. De todas ellas hay algunas que sólo afectan a un solo cultivo (monófagas), y otras que lo hacen a gran número de ellos (polífagas).

Pulgón Insectos de cuerpo pequeño y blando, aspecto globoso y con un tamaño medio entre 1-10 Mm. Hay pulgones ápteros (sin alas) y alados. Los ápteros tienen el tórax y abdomen unidos, y los alados lo tienen separados. El color puede variar, blanco, negro, amarillo, verde y pardo. Los pulgones son insectos chupadores, provistos de un largo pico articulado que clavan en la planta por él absorben los jugos de la planta. Además segregan un líquido azucarado y pegajoso por el ano denominado melaza que impregna la superficie de la planta impidiendo el normal desarrollo de ésta. En la zona final del abdomen se encuentran situados los sifones, dos pequeños tubitos por los que segregan sustancias céreas. Viven en las hojas, brotes tiernos, flores e incluso raíces (como es el caso de la filoxera de la vid) y se presentan generalmente agrupados en colonias.

Los áfidos presentan un ciclo de vida complicado debido a las diversas fases por las que pasan y a las formas que adoptan, tan diferentes entre sí que en algunos pulgones inducen a considerarlos como especies distintas. Simplificándolo podríamos decir que del huevo puesto en invierno nace una hembra fundadora sin alas y partenogenética (que puede reproducirse sin necesidad de macho), cuya descendencia esta constituida por hembras también partenogenéticas, generalmente sin alas. De estas se deriva una nueva generación de hembras partenogenéticas, algunas de las cuales sí tienen alas y empiezan a extender la plaga. Así continúan hasta el Otoño, momento en el cual empiezan a aparecer machos y se inicia una fase de reproducción sexual.

Según la planta hospedante, pueden distinguirse distintos tipos de pulgones:

  • Monoecias: especies que solo viven sobre una planta hospedante.
  • Heteroecias: alternan las plantas hospedantes (pasan el invierno en un tipo de planta y en primavera cambian a planta herbácea).

Según la forma de reproducción, se pueden ser:

  • Vivíparos: de los pulgónes nacen crías vivas.
  • Ovíparos: pulgones que ponen huevos. Aquellos pulgones que pasan el invierno como huevos producidos por hembras sexuales, son referidos como que tienen un ciclo de vida holocíclico.

Síntomas/Daños

Los Pulgones actúan clavando su pico chupador y absorbiendo la savia de las hojas. Pueden ocasionar distintos tipos de daños al cultivo, pueden ser:

  • Directos: debidos a la alimentación sobre el floema de la planta. Atacan principalmente a brotes tiernos. Las ninfas y los adultos extraen nutrientes de la planta alterando el balance hormonal del crecimiento. Esto origina el debilitamiento de la planta, se detiene el crecimiento, las hojas se enrollan y si el ataque es muy severo puede llegar a secar la planta.
  • Indirectos: a consecuencia de la alimentación aparecen los siguientes daños:
    1. Reducción de la actividad fotosintética: los áfidos excretan el exceso de azúcar en forma de melaza que se acumula en las hojas. Esta melaza favorece el desarrollo de de mohos y negrilla (Clamidosporium spp.), lo que origina una reducción de la actividad fotosintética.
    2. Pueden transmitir sustancias tóxicas a la planta.
    3. Transmisores de virus: los áfidos son los principales vectores de virus fitopatógenos. Pueden transmitir hasta 117 tipos fitopatógenos. Pican en una planta infectada y al picar en otra sana, le inyectan el virus.

Los síntomas más característicos son: viendo el propio insecto que se identifica fácilmente; enrollamiento de las hojas; presencia de melaza y el hongo Negrilla que se desarrolla sobre esta melaza en las hojas y se puede observar movimiento de hormigas por la planta que recogen esta melaza y los protege de otros insectos.

Tratamiento

El tratamiento por vía inyección directa al tronco puede localizar el producto donde el insecto localiza su proceso alimentario (brotes jóvenes) facilitando el control de la plaga.

Este medio de aplicación es totalmente respetuoso desde el punto de vista medioambiental además de evitar problemas de intoxicaciones de personas y animales que puedan estar en contacto con los árboles de estas áreas verdes. Podemos caracterizarlo como sigue:Se recomienda realizar la primera aplicación a principios de primavera (finales de marzo-principio de abril), para hacerla coincidir con la eclosión de los huevos de invierno que será la primera generación asexuada que dará lugar la plaga de insectos que invade la planta. Una segunda aplicación se repite entre el final de primavera y el principio del verano (finales de junio-principio de julio), ya que la planta puede ser invadida por hembras aladas provenientes de otra planta en la que se hayan reproducido.

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Tigre del plátano o Corythuca

Problema/Patógeno

Orden: Hemiptera; Suborden: Heteroptera; Infraorden: Cimicomorpha; Familia: Tingidae; Género: Corythucha; Especie: Corythucha ciliata.

Insecto chupador originario de EE.UU. El nombre "Tigre del plátano" nos viene del francés "Tigre du platane". En EE.UU. se le denomina "Sycamore lace bug". "Sycamore" es el Platanus occidentalis y "lace" significa encaje (por la apariencia de sus alas).

Tigre del plátano o Corythuca Sus hospedantes por excelencia son los plátanos de sombra (Platanus spp., especialmente Platanus occidentalis). Se ha encontrado también Carya ovata, Liquidambar, Tilia sp.,Fraxinus sp., Chamaedaphne sp., Quercus laurifolia y Broussontia papyrifera. Los adultos miden entre 3 y 4 Mm. de longitud. Son de color entre blanco y color crema. Tienen un par de manchas oscuras en la parte central de cada una de las alas. En el pronoto tiene una mancha sobresaliente.

En sitios con veranos largos llegan a haber hasta 5 generaciones, sin embargo en zonas más frías normalmente tienen 3 generaciones. A principios de primavera tiene lugar la primera generación, sucediéndose las siguientes generaciones hasta finales de otoño. El invierno lo pasan normalmente como adultos. Al inicio de la brotación de los árboles, los adultos se mueven hacia el envés de las hojas para alimentarse y aparearse. Diez días después del apareamiento, las hembras comienzan la puesta de huevos, de 0,3 Mm. de longitud y color marrón. La ovoposición la realizan en el envés de las hojas y ponen de uno a varios pares de huevos junto a las intersecciones de las nerviaciones principales de las hojas. Una hembra puede poner hasta 350 huevos (Aguilar, 1977) que eclosionan a los 15 días de su puesta. Después de nacer pasan por 4 fases inmaduras o ninfas. Las mudas de las ninfas quedan pegadas en el envés de las hojas. Las ninfas permanecen agrupadas hasta la fase 4, en la que se dispersan hacia otras hojas. El tiempo que pasa para que las nifas se conviertan en adulto es de 40-45 días en verano. Tanto adultos como nifas son chupadores y se encuentran en el envés de las hojas.

Síntomas/Daños

Las hojas de despigmentan, tomando un color gris plomizo, terminando secándose y caen. En el envés de la hoja, se pueden observar pequeñas gotas negras debidas a la melaza que segregan y al desarrollo secundario sobre ella hongos (fumagina o negrilla). Las hojas empiezan a caerse a mediados del verano, el árbol puede quedar desfoliado al final del verano. En algunas zonas pueden actuar como vector de transmisión de hongos (Gnomonia veneta y Ceratocysis fimbriata). Varios años seguidos de ataques unidos con otros factores como hongos y sequía acabarían por matar el árbol.

También se puede dar el caso de invasiones de hogares de las cercanías de los árboles afectados.

Tratamiento

Debido a que el platanero de sombra es un árbol muy utilizado en parques y jardines, los tratamientos por pulverización son limitados por razones obvias. Las inyecciones al tronco han demostrado su eficacia ya que el insecticida se distribuye por todo el árbol. La persistencia del insecticida suele ser prolongada por lo que es suficiente un tratamiento por temporada.

La aplicación se realizará al inicio de la brotación del árbol (principios de primavera) que es cuando los insectos adultos salen de los refugios invernales y se dirigen a las hojas jóvenes para realizar la puesta. Si la infestación es elevada, puede ser recomendable realizar un segundo tratamiento a mediados de primavera cuando todavía existen larvas y adultos. Un segundo tratamiento es importante hacerlo a finales del verano, antes de que los insectos comiencen la hibernación.

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Mosca blanca

Problema/Patogeno

Clase: Insecta; Orden: Hemiptera; Suborden: Homóptera; Familia: Aleyrodidae; Especie: Trialeudores vaporariorum.

Mosca blanca Se asemeja a los Cóccidos en estado larvario porque tiene forma de escama aplastada al adherirse a la hoja. La diferencia con los Cóccidos es que tanto la hembra como el macho tienen evolución completa y dan lugar a unas "mariposillas" muy pequeñas, que son los adultos. Los adultos miden de 1 a 1,5 Mm. de longitud, el cuerpo tiene color amarillo, poseen dos pares de alas blancas. El cuerpo esta dividido en cabeza, tórax y abdomen, y poseen tres pares de patas. Poseen aparato bucal picador-chupador, para succionar la savia de las plantas.

Las diversas especies de MB depositan un número variable de huevecillos, algunos autores señalan de 30 a 400 huevecillos por hembra. Los huevos son ovipositados normalmente en el envés de las hojas, aunque también pueden colocarlos en el haz y frutos, pequeño tamaño y forma oval o piramidal. Tiene un pedicelo con el que se sujeta al sustrato. A partir del noveno día pueden eclosionar dependiendo de las condiciones climáticas.La larva pasa por cuatro estadios. En el 1º estadio la larva es capaz de movilizarse, mientras que los otros tres son sésibes. Del 4º estadio ninfal emerge el adulto a través de una fisura en forma de “T”, ocurriendo la emergencia generalmente por la mañana. El desarrollo larvario y ninfal dura cuatro o cinco semanas, mientras se cubren de una secreción cérea segregando al mismo tiempo abundante melaza. Los adultos habitan en el envés de las nuevas hojas, vuelan poco y el viento los arrastra con facilidad invadiendo así nuevas zonas. El número de generaciones anuales es de 5 a 6, completándose su ciclo biológico entre 30-120 días, dependiendo de la época del año.

Síntomas/Daños

Los daños los provoca al alimentarse, siendo en la fase larvaria cuando más daños producen. Cuando las poblaciones de mosca son elevadas se pueden observar desecaciones en las hojas, comenzando por el borde de las mismas. También se puede observar un debilitamiento general de la planta así como fenómenos de clorosis.

Los daños directos son debidos a que segregan gran cantidad de melaza, hace que se ensucien las hojas, dificultando la fotosíntesis y respiración del árbol, debilitando la brotación e incluso pueden llegar a producir la defoliación debido a su acción chupadora.

Los daños indirectos pueden producir son el desarrollo de hongos saprofitos (negrilla), que puede cubrir las hojas del árbol y la transmisión de algunos tipos de bacterias, y algunas virosis, de las cuales es este insecto vector.

Tratamiento

El tratamiento por vía inyección directa al tronco puede localizar el producto donde el insecto localiza su proceso alimentario (hojas) facilitando el control de la plaga.

Este medio de aplicación es totalmente respetuoso desde el punto de vista medioambiental además de evitar problemas de intoxicaciones de personas y animales que puedan estar en contacto con los árboles de estas áreas verdes. Podemos caracterizarlo como sigue:

Se recomienda dar 2 ó 3 tratamientos ya que los diferentes estadios de desarrollo coexisten en todas las estaciones al año. La primera aplicación a principios de primavera (finales de marzo-principio de abril). Una segunda aplicación se repite en verano y una tercera aplicación en otoño.

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Estrés post transplante

Problema/Patógeno

Cuando cambiamos una planta de lugar la estamos a realizar un proceso de adaptación a un espacio diferente. Para que pueda sobrevivir es necesario que acomode sus raíces en el nuevo terreno, que se asiente en él. Esta transición le va a suponer un gran esfuerzo y va a costar tiempo y energías. Durante este periodo puede sufrir toda una serie de problemas que pueden llegar a poner en peligro su salud y desarrollo.

El trasplante de un árbol de porte grande le supone un estrés provocado por el desequilibrio que se produce entre la parte aérea y parte radicular (aunque se le someta a una poda muy intensa) ya que se producen perdidas de material radicular absorbente (raicillas) al sacar el árbol del terreno, en el caso de movimiento del árbol desde el campo, o de la maceta, en el caso de viveros.

El primer efecto directo de un transplante es el enraizamiento deficiente. Este puede estar causado por que las raíces estén tan débiles o lastimadas que no consigan afianzarse con éxito. Lo habitual es que el ejemplar recién transplantado no tenga un sistema radicular muy profundo ni desarrollado. Esto repercute negativamente en el aporte de agua y de nutrientes, es decir, en la alimentación. Como consecuencia, la planta no puede desarrollarse de forma normal, además de quedar más débil y, por lo tanto, más expuesta a sufrir plagas y enfermedades. La falta de unas raíces sólidas también puede dar lugar a que un viento fuerte abatiendo la planta.

Síntomas/Daños

En general, el crecimiento se ve muy afectado por el trauma que supone el transplante. El descenso en la calidad de la alimentación de la planta lleva a una merma en la producción de follaje. Se generan tallos son más cortos y hojas más pequeñas. Esto se hace muy evidente durante el primer año, aunque también puede llegar a manifestarse durante los dos o tres años siguientes.

Otro daño apreciable es el marchitamiento de la vegetación. En las plantas caducifolias las hojas se vuelven amarillentas y se rizan. También puede darse el que las hojas tomen un aspecto quemado. Aparece un color de que puede ir de rojizo a amarillento en los bordes o entre los nervios. Esas zonas al final terminan volviéndose marrones y secándose. En las coníferas la escasez de agua produce una vegetación grisácea que al acentuarse el problema vuelve marrones las puntas de las ramas.

Tratamiento

El tratamiento se basa en la aportación de nutrientes justo después de transplante para facilitar el crecimiento de la zona radical y zona aérea para poder llegar lo antes posible al equilibrio entre las dos partes. Con este aporte vía directa al tronco colocamos los nutrientes necesarios para el árbol sin que éste tenga que realizar un gasto de energía para poder obtenerlos. El tratamiento consta de una aplicación después del transplante por árbol.

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